Nadie es violinista por casualidad. Es preciso haber sentido en uno mismo esa tensión intima de lo antiguo y lo moderno , de lo frívolo y de lo profundo; haber aceptado esa violencia carnal del contacto con el instrumento para aceptar la incomoda evidencia: el prodigio del violín se realiza más allá de su música.
Con este espíritu hemos tratado de captar las múltiples verdades de un instrumento cuyo potencial simbólico aún no ha sido del todo explotado. No era cuestión de decirlo todo sobre un repertorio inmenso. Antes del descubrimiento que la exégesis, antes el riesgo que la apología. Más allá de la veneracion de las obras del pasado, este estudio se vuelve resueltamente hacia el presente. De ahi la importancia particular del repertorio contemporáneo en estas páginas y la constante preocupación pedagógica que ha guiado a sus autores. Ojalá incitasen al lector tanto a la reflexión como al placer estetico.
AMMI FLAMMER
GILLES TORDJMAN
